lunes, 14 de junio de 2010

mal de ojo


Bueno, te levantás a las 7 am. Vas a la facultad a estudiar Ciencias de algún tipo que claramente debe ser interesante, después almorzás, y te vas a la oficina, a llenar planillas, a quejarte del dolor de pies y a hacer tareas que a mi, POSTA: no me salen.Volvés y te encontrás con tu novio,cenan en un restaurante, hacen el amor como maquinitas programadas, y se duermen.
Eso es lo que se dice una vida completa, donde no falta ni sobra nada, todo está como tiene que estar.
No se, yo voy teniendo cada vez menos plata, tengo que revisar esa parte, creo que trabajaré de telemarketer o limpiando un shopping, pero qué querés que te diga hermano, en el fondo MEN-CAN-TA que te enciendas así,me encanta que se enciendan por verme encendida. INCLUSO cuando me quedo sin plata o cuando doy algún tipo de discurso infantil contra el empleo en relación de dependencia, se encienden. Por algo será che.

sábado, 5 de junio de 2010

Todo lo que sucede, sucede en segundos


Y después de hacer todo lo que hacen, se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se peinan, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son. (
Amor 77,Julio Cortázar)

Entonces (digo entonces porque se supone que "el resto" es resultado de un acontecimiento anterior pero no estoy segura de que lo anterior sea sólo un acontecimiento ni que el hecho posterior sea resultado de algo por lo cual digo también que se supone. También digo entonces porque suena bien y porque en todo caso, algo tendrá que ver.)

Salí. No. Primero bajé las escaleras. O mejor primero abrí la primera puerta. La puerta roja. Y estaba oscuro. Al principio no del todo apagado porque de adentro todavía una luz amortiguaba la oscuridad que más adelante nacería de las paredes escalera abajo y una sensación de antigüedad humedecida, o de humedad antigua. Eso sobre todo. Estaba lo suficientemente abrigada, casi rozando el exceso, pero en el lapso que se sucede entre el adentro y el afuera, suele estar más fresco. Pienso que más allá de la humedad y la falta de sol, es que el cuerpo se va a adaptando a la nueva situación de estar más solo que acompañado.

La escalera no es demasiado larga sin embargo se distingue por su tan extraña cualidad de "atmósfera", de "otra cosa", como una extensión de eso que es muy común y que se llama escalera.

La extensión no se sabe muy bien donde, o por qué está. Es claramente el ínterin entre el mundo real y el absurdo, ambos tan reales y tan absurdos, cada uno a su tiempo, ese ínterin es lo que vuelve a ese espacio arquitectónico que va desde la puerta primera, la roja, hasta la puerta segunda, la negra, un lugar particularmente bello pero no del todo amable.

Dejaba atrás una luz y a un hombre amándome, volvía avanzando a mi más eventual soledad, con la que me iba a encontrar a penas cerrara la puerta de calle.

De todas formas no sentí el fresco. Estaba pensando en otra cosa. Básicamente me ocupaba de pisar firme, de tocar la baranda a la izquierda y la pared a la derecha, bajar peldaño por peldaño con animosa velocidad para que ese lapso terminara, no por miedo a caer sino por la oscuridad apelmazada sobre mis espaldas y en mis ojos, algo como una amenaza dulce y lenta. Caminé por ese pasillo muchas veces y sin embargo en este último escalón tuve la sensación de que no sabía que iba a venir después: Al final de la escalera, otra vez una claridad vaporosa y un alivio consecuente. Pero aún así caminé despacio. No había voces de vecinos. En la casa del fondo no estaban los obreros trabajando porque eran las 7 de la tarde. Igual miré hacia atrás, esperando algo. Por suerte no pasó nada. Cuando miré hacia adelante nuevamente, el obvio y redundante encuentro con la bastante oscuridad (más que la poca luz), y fue como mirar arriba, a donde estaban él, dos gatos y una perra, un mate frío, un todavía olor a mi en las sábanas, que son solamente y - sobre todo- nuestras.

Volvía avanzando y me dejaba invadir por un espesor, una idea de fin y de nuevo comienzo, me dejaba apretar por un deliberado sentido de libertad, de libertad máxima, hermosamente grosera, caóticamente perfecta y era un pasillo y siempre una oscuridad mediadora.

Pensé que el último escalón, que es como el pre-acceso al mundo estaba más cerca de mí, así que realicé el movimiento adecuado para bajar y el escalón no estaba. Me confié entonces en que estaría más lejos pero apareció justo un paso después del paso erróneo, por lo que me tropecé y fue como otro despertar. Tuve miedo de estar mareada así que me apresuré a caminar, ya no hay más escalones ahora. Primera certeza. Estaba saliendo ya de la atmósfera para penetrar en la otra. Casi llegando, escuchar el esbozo de autos, gente y luces como un gesto de bienvenida. La última vuelta y el pasillo ya es todo luz tenue, luz de farol, amarillenta de calle de ciudad, de calle esquina de avenida, por el vidrio el quiosco de enfrente cerrado. Eso fue alegre, es sábado y todavía es temprano para vender, la gente aún en sus casas mirando tele o tomando mate, o huyendo disimuladamente del frío que atardece en el parque vecino.

Abrí la puerta, la segunda, la negra, que es muy pesada. No lo suficiente como para molestarme. Un calor. Fue un calor o una levedad cálida, un aire de primavera, yo olía a perfume de bebé y eso no me gustaba porque era una mujer saliendo a la calle en un barrio tan porteño y tan adulto, no acorde a esa frescura inocente con la que me predisponía a andar. Ni siquiera acorde a mi secreto perfume de bebé. En la esquina la riña clownesca entre Villa Crespo y Paternal y otra vez esa idea (ese estado) de pasaje, de irme de acá para llegar allá.

Me sentí agradecida por la calidez de la incipiente noche, incluso por la vehemencia y esa tan agresión de mi ciudad, impecable y acogedora agresividad urbana en una mentirosa noche de otoño mintiendo primavera,

Y los dos gatos y la perra todavía esperándome y todavía tiempo para calentar ese mate.

No tuve necesidad de meter mis manos en los bolsillos, lo cual fue otro signo de bien-estar, porque los bolsillos de mi tapado son incómodos y porque si meto las manos ahí significa que tengo frío o miedo, o las dos cosas y en este caso no había nada más que una decisión implícita e indefectible de caminar largo y tendido. Asumo esto como la segunda certeza (mundo real.) Así fue, y lo que siguió después fue sólo mi barrio, los autos, gente en bicicleta, quioscos y un restaurante chino con muchos chinos y peruanos cenando temprano o almorzando tarde. En ese momento “supuse con seguridad” que tenía que escribir al menos algo de todo lo que estaba percibiendo. Así fuera lo más horrible y sinsentido que hubiese escrito nunca. Tercera certeza. (del mundo real tiendo a escaparme y no puedo contra eso)

En ese primer encuentro salvaje con la otra realidad, un olor a libros. Olor a gráfica, a papel, a papel viejo, a libro oscurecido y perfumado por el tiempo y algún viejo con anteojos que también olería a usado. No más que eso.

Creo que lo que me terminó de acomodar en el mecanismo rutinario de caminar por un barrio fue la crueldad con que una panadería me asaltó el olfato, olor a factura y pan, un olor conocido y denso que asesinó a mi vaga poética secamente, rapidito y sin dolor. Ya estoy hundida en la certeza.

Ahí podría decirse que sencillamente tuve que caminar y mirar. No pude hacer ningún tipo de apreciación más que notar papeles en el piso y pensar en Sartre y su demencia y su suciedad, o en la maga porque antes citaba a., y su otra desprolijidad sin sucio evidente, y tratar de decirme que eso era cosa de locos, que yo no podía levantar del piso papeles pisoteados o una cáscara de banana rancia, así que solamente miré la mugre, porque era mucha y era claramente mugre desde Viale hasta Donato Álvarez sobre San Martín. Y miré también a algún que otro ente de los que andan por el barrio saliendo de resacas o entrando con urgencia en ellas, ya no había más resistencia, comenzar a sudar, volver a mi estado de persona normal en el mundo un Sábado a la noche, donde lo que se hace es esperar, olvidar todo lo anterior y dedicarse a reírse y charlar.

Algo más habría que decir al respecto, pero no se me ocurre. Porque tengo que ir a bañarme, porque todo lo que hice en este tiempo en que llegué al mundo nuevamente, fue pensar en cómo llegué. Por lo cual todavía sigo llegando y bañarme probablemente me ayude a adaptarme sin problemas y arribar de una vez por todas, como para no hacerlo más repetitivo de lo que ya es.

Hipotéticamente haría eso esta noche, pero hay además un todavía olor a mi en una sábana y queda hacer una cama, que hoy es de pronto el acontecimiento más oportuno y memorable del mundo, porque es una cama para dos, es una cama de cuentos, de canción y de locos, eso es un poco vivir en la ciudad y tener una única y sustancial razón para hacerlo.

jueves, 3 de junio de 2010

vuelta al medio

No hay verdades escondidas, están
asaltando las excusas
No hay excusas


No hay segunda vuelta, no hay reivindicación, no hay romance siquiera.
Es fácil así querer. No tengo ofrecido ni un pedazo de tierra ya, algo que de pronto me pertenezca, me sea entregado.

No tengo nada que me vuelva.
Eso es un poco la soledad, y otro poco esperar demasiado.



viernes, 28 de mayo de 2010

adolescencia

Qué aberrante leer los pedazos de tiempo
sentir que. Pensar que. Decir que. Haber sentido, haber pensado y haber dicho. Es imborrable.

No soy intelectual, no me gusta, aburre.No soy escritora, te condena. No soy fotógrafa. (porque no.) Cuánta arquitectura, cuánto debate, el pasado tiene siempre algo de pésimo, pero hay que ser ingeniosos y de todas formas agradecerle, por las dudas de que todo vuelva como dicen.


por ejemplo:

Absolutamente todas las palabras que terminaban con se las escribía con ce.
Qué cosa de locos. Tengo errores de ortografía. Lo voy a aceptar, pero esto es verdaderamente enloquecedor. Es desagradable!

No se puede avanzar en ninguna lectura, si cada se está escrita con un asesino, despiadado y anti estético ce.

No se que se hace en estos casos. No puedo eliminar el tiempo y los errores en el tiempo, están ahí para hacerme persona, sino yo sería una mancha de existencia incompleta y grosera en el mundo, supongo mi historia me hace tener un nombre y una gana inaudita de seguir inventándome el pasado sin ir a las fuentes, es mucho más gratificante si bien elemental. Es necesario.



Por favor. Estoy tremendamente turbada.

martes, 25 de mayo de 2010

culpa del blog!

Algo que estuve pensando hoy, algo horrible e interesante.

Yo opino.
Gente que no me conoce, lee mi opinión y, en vez de responder con su punto de vista, aparte de opinar, lo cual está muy bien, también me llama ignorante, y me insulta porque yo opino distinto a ellos.
Eso, no sólo muestra una bajeza y una falta de tolerancia para con el semejante, sino que hablar así a alguien esconde intenciones de herir, y se relaciona bastante con un acto de maldad.

SÁBATO DIJO QUE LA BONDAD ES SABIDURÍA, ASÍ QUE HABRÍA QUE VER, EN EL FONDO, QUIÉN ES EL VERDADERO IGNORANTE.



(igualmente, gracias a este desbarajuste, he descubierto que muchas personas a las cuales pensé no interesarles, me leen. interesante el dato no?...)

domingo, 23 de mayo de 2010

OPINO SIN POESÍA PORQUE NO ES LA OCASIÓN.

Lo que yo opino no tiene nada que ver con la política partidaria ni mucho menos. No me interesa la política pero soy porteña y soy Argentina, acepto que puedo ser terca o tener pensamientos similares al anarquismo, sigo pensando que quiero que se vayan todos pero no desde una teoría práctica, no sé quién quisiera que venga si los otros se van, por lo cual asumo estoy en falta ideológicamente. Será por mi generación, o por ignorancia o por sencillo hastío y rechazo generalizado. La cuestión es que tengo algunas preguntas que nadie sabe responderme.

Por qué en el festejo del bicentenario se gastaron 600 MILLONES DE PESOS que fueron destinados a infraestructura, carteles luminosos, pantallas y proyecciones que no me aportan nada? Quiero decir que a mi como ciudadana o como ser inscrito en la historia de la Argentina en un momento tan importante de la misma, no me deja absolutamente nada en lo que respecta a conocimiento, aprendizaje, memoria o mero disfrute. No me aporta nada ver globos enormes con forma de ballena en medio de la calle (además eran anti estéticos, feos.) No me aporta nada ver paredes forradas con carteles enormes que digan 200 años bicentenario argentino Presidencia de la Nación. Digo, con uno, dos, tres me alcanza. Pero cada uno de esos carteles sale mucha plata y había MUCHOS carteles.

Los stands de las provincias estaban claramente orientados a fomentar el turismo. Lo único que mostraban eran las atracciones que ofrecía cada lugar. Casi no había referencias a la historia, que es un poco lo que nos convoca a este evento. Un aniversario es excusa siempre para mirar atrás y plantear de esa manera el adelante, no para simplemente admirar las MARAVILLAS que tiene un país. Me hace acordar al mundial 78.

Me hubiese gustado ver fotos. Ver exposiciones de -al menos- ropa, objetos, documentos que me hacen CREER que la Argentina cumplió 200 años.

El festejo incluye y lo sabemos, a todo Latinoamérica. Por qué había stands que VENDÍAN a precios muy altos, comida del Líbano, de Francia, de Arabia? Digo, ya existe todos los años la feria de las naciones. no se que tiene que ver eso con el bicentenario y con el patriotismo obligado, por ejemplo en los carteles pomposos que decían 200 AÑOS Y CADA DÍA TE QUIERO MÁS.

Me hubiese gustado que me regalaran una escarapela que a comparación de lo que sale el stand del ministerio de trabajo, de desarrollo social, etc, eran muy baratas, y no que me las vendieran.

Los stands de los ministerios tenían fuera palabras de progreso que resumían los enormes logros de los mismos y los beneficios que ofrecían a la sociedad. Es decir que yo podía pasar por cualquiera de ellos y nada me hacia referencia al bicentenario y sino sencillamente pensar qué bien que estaba todo en mi país.

No termino de entender qué hacía un stand de la ASOCIACIÓN MADRES DE PLAZA DE MAYO ahí, vendiendo libros, vendiendo pins, promocionando los espacios de las madres, es decir, vendiéndolos también, mostrando obras de arte dedicadas a las MADRES y casi nada a los desaparecidos. Una charla (la que yo presencié) sobre UN TALLER que brindan y nada, NINGUNA referencia a los 200 años de la nacion.
Me pregunto: No hubiese sido mejor hacer un stand sobre la historia de la dictadura? o un stand dedicado a los 30000 desaparecidos que SÍ son parte fundamental de la historia? Si, las madres también, pero este era un Stand de NOSOTRAS POR NOSOTRAS PARA QUE TODOS VEAN CUÁN GRANDES SOMOS Y COMPREN TODO LO QUE PUEDAN, y no en memoria de sus hijos y eso lo firmo. Lo único que ví fue el cuadro con las fotos de los desaparecidos. Que tendría que haber estado en primer plano. No. En primer plano estaba la obra que deja ver a las madres marchando en la plaza. Me pareció bellísimo pero NO ENTIENDO por qué estaban allí. A mi, no me aportó nada repito RESPECTO DEL BICENTENARIO.

Lo único gratis eran las presentaciones de músicos y es lo único apreciable. Pero fue un evento para la clase media. Nadie más. no ví una sola persona indigente o carenciada en todas las cuadras que ocupa el evento. ME pareció muy extraño. Y sí, era todo muy lindo, qué iba a hacer ahí un ARGENTINO cagado de hambre, sucio, cansado, en este evento? Comprar comida en el stand de la colectividad árabe? Tomarse un trago de algún país lejano que salía más de $25 pesos?

Qué iba a hacer una persona que no tiene donde dormir, que tiene frío y que no sabe quizá ni escribir, caminando para ver gente que sonreía, y miraba todo como si estuviera en un paseo de compras y no en un museo de la memoria y la reivindicación de una patria?

Lo único que podía disfrutar una persona así era algún artista en un escenario, pero cuando uno no come hace 5 días, no creo que ese hecho sea muy grato, ni reconfortante.
Quizá con la plata destinada a ese escenario se podrían haber hecho unas MILES de ollas comunitarias, se podrían haber regalado frazadas, PODRÍAN HABER HECHO UN STAND (ya que había tantos, tan lindos) DESTINADO A LA DONACIÓN. Que cada familia tipo con su banderita, llevara al menos un paquete de fideos. Con toda la publicidad que el gobierno hizo para este evento, este pedido hubiese llegado a toda la comunidad y se hubiesen llenado unas miles de panzas de muchos TAMBIÉN ARGENTINOS.

La clase alta tampoco apareció. Tampoco tenía nada que hacer ahí.

No es casual. La clase media es mayoría. La clase media no está definida políticamente. La clase media COMPRA. Compra cosas y compra discursos y compra formas. Y dentro de poco hay elecciones.

Qué linda se debe ver la Argentina (bueno, que linda se debe ver la ciudad de Buenos Aires, porque ser centralistas por excelencia eso si es historia pura). Se debe ver preciosa desde el extranjero, en Europa o en América del Norte, qué felices están los argentinos deben pensar.

Me cago en la puta que los parió. Me hubiese gustado que me convoquen (a la comunidad, a la bendita clase media que TAMBIÉN ES MUY SOLIDARIA en su mayoría) para que en la semana del bicentenario caminara como voluntaria por las calles repartiendo frazadas o cuadernos (no hablamos del crecimiento del país en este tiempo? bueno, no se, regalemos lápices por lo menos para que los pibes puedan estudiar, medicamentos, comprados con un fondo de ¡¡¡¡¡¡¡¡ 600 MILLONES DE PESOS!!!!!

No había un puto stand sobre la revolución de Mayo, no había un puto stand sobre HISTORIA. No había un stand dedicado a los aborígenes, a nuestros ancestros, a los padres verdaderos de nuestra historia.
Esta mierda no es un festejo por el bicentenario, esto es un festejo al gobierno, un rejunte de objetos, de estética, de palabras propagandistas, un disfraz de primer mundo de muy mal gusto y es una falta de respeto a mi tierra.

Yo fuí. No ví casi nada. Había mucha cola para todo. Ví un par de shows y me fuí. Somos pueblo cuando somos lindos nomás. La gente con banderitas, sonriendo, con gorros celestes y blancos comiendo garrapiñada y tomando birra. Somos pueblo en el mundial, somos pueblo cuando nos hacen sentir omnipotentes y perfectos. En tres días habré visto como mucho tres personas con escarapela en la calle. Yo no me puse escarapela tampoco. Me parece una pelotudés cuando el resto del año me cago en mi país y se cagan en mí como pueblo.

Lo único que también me pareció mas o menos acorde fueron las proyecciones sobre la pared reflejando personalidades de nuestra historia, desde el Che hasta Evita. Digo, al menos que los vea un pibe y se pregunte quién fue el Che y aprenda algo. Y que quizá fueron contratadas muchas personas para laburar en el evento. Que hayan aparecido los nombres de las provincias (no los contenidos) al menos para hacerse presentes. Más que eso, no había nada.

Un tren enorme, ENORME, con personas disfrazadas de guardas, que contaba la historia del tren, supongo, porque no entré. Cuánto habrá salido ese tren? Me parece bien contar la historia, pero el tren para qué? Me hizo acordar y no exagero a cuando fuí a Disney, realmente era todo tan frívolo y dedicado al mero entretenimiento que me recordó a Disney Landia o a la feria del libro en la Rural.

No entiendo, no es que juzgue solamente, es que no lo entiendo y ojalá me esté equivocando y sea un pensamiento caprichoso e inmaduro pero me duele profundamente y cuando digo eso no miento, de verdad me dolió estar ahí ayer a la noche.

sábado, 1 de mayo de 2010

Soliloquio, loquio loquio...

Manuel dijo, hablando con su psicólogo, (y sin entender él mismo por qué hablaba de las patologías de Camile y no de las suyas) que:
_ Camile se construye la soledad. Cuando digo que la construye no exagero, es una edificación detallada, que lleva tiempo y esfuerzo de los dos, mi tiempo y mi esfuerzo también, mal que me pese... y aunque trate de evitarlo...no hay caso.
Dice las palabras que corresponden a la soledad, se toma los mates o las botellas que corresponden, y a veces cuando habla es como si se cantara a sí misma una canción. No, no te quiero decir que habla cantando, Anibal, lo que quiero decir es que su discurso tiene una estética, o una cadencia, o una manera...Una forma de ser, que parece canción. Es como si se cantara canciones tristes para mecerme a si misma en un pasaje hacia el sueño, canciones de cuna, que la llevan a lo nunca cierto, al "quizá", y hasta pueden convertirse en cuentos fantásticos, de hecho ahora que lo pienso, Camile es una excelente narradora, una buena contadora de cuentos. Eso. Sobre todo si son sobre cosas lindas pero que no tienen ninguna incidencia en el mundo que vivimos, comprendés Anibal lo que te digo? Ella es una persona solitaria, pero no porque disfrute de estar sola, ella no miente su soledad, pero sin darse cuenta se emancipa de la realidad, lo hace con pena y yo también me siento triste, por que no me digás Anibal que..

Anibal: Se dice Dígas.

Manuel:_Sí. Pero no me digás Anibal, que la soledad no es triste. No te pregunto porque los psicólogos no opinan no?

Aníbal:_Me estás preguntando?

Manuel:_No, no... No te pregunto. Es que a veces la veo tan conforme en su soledad que me da temor moverla de ahí. Pero sé que se siente triste.
Sin embargo es ella misma la que me habla, me mira y acciona todo el tiempo como queriendo salirse del circuito que ella misma crea, no te digo día a día, te digo cada minuto, cada segundo, crea soledad, crea soledad, yo no se.

Después sonó el timbre, Manuel ya estaba lagrimeando y Aníbal tomaba agua sin ton ni son para ahogar el bostezo, era el paciente de las 5 y media y cerraron con un voy a citar las palabras de Ernesto Sábato La bondad es sabiduría que Manuel no pudo comprender en ese momento ni en todo el camino de vuelta a casa, por lo que supuso que estaba en manos de un excelente profesional...